Posteado por: Jose Donosti | 12 diciembre, 2010

¡Sí, sí, sí…! ¡¡¡Sííííííííííííííííí!!!

¡Sí, sí, sí…! ¡¡¡Sííííííííííííííííí!!! Cada uno hace lo que quiere los sábados a las 08.23h.

Hechos:

Estaba teniendo un plácido sueño en la noche del sábado cuando poco a poco salí de mi estado comenzando a oír intermitentes gemidos guturales, eso sí un tanto lejanos y distanciados en el tiempo […] La noche anterior habíamos visto a Samanta Villar con el “otro Banderas” (tiene los dientes blancos como Patxi Alonso) en Cuatro, y quizás estos sonidos podían ser ecos de un programa grabado; pero tras desperezarme un poco más descarté esta idea. Los aullidos de placer, como salidos del “Loba” de Shakira, volvían cada vez en intervalos más cortos. Joder alguna vecina estaba pasando un buen rato en el sábado sabadete… Pero,  ¿qué hora era? y ¿quién?

Di al botón izquierdo de mi reloj, y cuando salió esa luz azul tenue que ilumina su esfera por dos segundos vi que eran las ocho pasadas del domingo. O alguien se había levantado con mucho ánimo, o estaba culminando una buena noche […] Todo esta escena por nueva me resultaba de lo más curiosa. En todo el tiempo que llevamos en este nuevo piso, no habíamos oído a nadie así. Creíamos estar insonorizados y eso nos daba buen rollo. Pero, parece que simplemente no se daban las circunstancias para la correcta escucha de altos Db.

Total, ¿qué vecina se lo estaba montando a lo “Sign star”? La de la puerta de al lado estaba descartada: ella es una mujer de 60 años, sino más, que vive sola y si estuviera teniendo la sonata triunfal, la escucharía mucho más como si el orfeón Donostiarra estuviera tocando en mi salón (las paredes lo oyen todo hoy en día). La pareja de enfrente, tiene una niña, y además el sonido no venía de fuera; sino aparentemente de arriba. Pero arriba no vive nadie. en teoría ya desde hace unos meses porque una persona mayor ya descansa en paz -es cierto que la noche anterior cuando venía de pasear a mi maltés (Peanut) vi a su hija; pero su perfil más cercano al de mi vecina de al lado la descarta igualmente-.

Total que mi hipótesis se fue al tercer piso. Creo que ahí vive una pareja “joven” (de 30-35 años). Aun así la hora que era y el hecho de que sus alaridos fueran capaces de ir del tercer al primer piso, no dejaban de sorprenderme. Dejé el tema y me fui a dar los buenos días al baño (recorrido obligatorio de todo mamífero al despertarse). Allí el politono del sábado por la mañana parecía difuminarse, como la señal de WIFI de mi iPhone4.

Todo el show parecía acabado. Peanut durmiendo en el sofá (tiene su cama; pero el hecho de que no le dejemos subir al sofá cuando estamos nosotros creo que le incrementa en 300% el deseo de ir allí. Es como un lugar donde se siente seguro -como decía Casillas en esos anuncios de TV-) y era muy pronto por la mañana. Lo mejor era volver al sobre y reconciliar el sueño. Y en ello estaba ya en postura “coco-crash” para dormir, cuando de repente la vecina subió la intensidad de sus “Ahhhhhhhhhhhhhhh” y comenzó acompañarlos con un muy positivo mensaje: ¡Sí, sí, sí…! joder, estaba claro que su compañero de alcoba se sabía todas las tablas de multiplicar ya que ella no dejaba de confirmar sus aciertos. Aquello era totalmente anodino, parecía que estuvieran rodando porno en mi salón; así que abrí la ventana para que la acústica se rompiera. Pero nada más lejos de mi objetivo, lo que conseguí fue ampliarla. !todavía se oía más! … Era un canto a la alegría… no quedaba más que felicitarles. Así que sonreí y dije ánimo!!! -para mi mismo porque sino Line me diría  ¿ehhhh? y habría sido difícil explicarla el show en pocas palabras claro-.

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